Fiestas

Día de las Entradas



Al alba, la Plaça d’Espanya está a rebosar de gente expectante, los festeros con cara radiante, los trajes impolutos… es la Diana. Una escuadra de cada “filà” recorre las calles al son de pasodobles. La mañana avanza y  la gente se prepara para disfrutar de la Entrada Cristiana, un espectáculo que rememora la entrada de los ejércitos de la cruz en la ciudad, dispuestos a defenderla del ataque sarraceno.


El visitante podrá admirar la carroza del Capitán rodeado de sus caballeros, las escuadras especiales, los estandartes y grupos de bailarines, y en definitiva, todo un ejército cristiano en un derroche de música y color sin igual. Durante toda la mañana, seguirán desfilando las distintas “filaes” hasta la llegada del Alférez, que cierra la  Entrada Cristiana.


Es la hora de comer. Sólo una breve pausa para reponer fuerzas antes de contemplar la Entrada de Moros. Un derroche de imaginación y sensualidad que sumergirá al visitante en un ambiente oriental con bailarinas, guerreros africanos y animales, bajo una lluvia de confetis y serpentinas, lanzadas desde los balcones. Con la llegada de la noche, acaba la Entrada Mora, que deja al visitante con una sensación impactante y  ganas de ver más. Porque hay más, mucho más…